Este espacio busca (entre muchas otras cosas) propiciar la reflexión y la difusión Cultural/cultural. Más allá de plasmar pensamientos de manera unilateral, de ser un mero altavoz para el autor, este blog plantea la necesidad de una crítica bilateral, de inter-acción; un diálogo en el que siempre hay algo más que decir.

lunes, 18 de octubre de 2010

"Ahí me taggeas"


Si algo caracteriza a nuestra época, es el uso y abuso de la imagen. Y no hablo sólo de la fotografía (entendida ésta como un objeto, no sólo como una imagen) sino de las reproducciones digitales, los espectaculares, los panfletos, las imágenes en periódicos y revistas, y un largo etcétera. Entre los muchos usos que tienen las imágenes se encuentra el uso social: Nos tomamos fotografías en reuniones, ceremonias, comidas familiares y eventos de diversa índole que queremos formen parte del recuerdo y los cuales son vestigios de nuestras prácticas y condiciones sociales. Mediante la fotografía, buscamos objetivar una realidad que se escapa en el momento de que el disparador es activado. Dicha práctica, señala Barthes, es una transfiguración de sujeto a objeto: "no soy sujeto ni objeto, sino más bien un sujeto que se siente devenir objeto: vivo entonces una microexperiencia de la muerte (del paréntesis): me convierto verdaderamente en espectro".

Si antes compartir este tipo de fotografías era un tipo de experiencia que, a su vez, fomentaba la convivencia social ("vamos a ver las fotos de cuando eras niño"), ahora, gracias a redes sociales como Facebook, tenemos una explosión de los alcances que nos ofrece la "imagen social". Sin ningún afán artístico, ni mucho menos con una preparación o cuidado a la hora de ser tomada (al fin y al cabo la imagen digital nos permite borrar e incluso editar al momento), las imágenes digitales aparecen en la red social casi al momento de ser tomadas, pasando de ser una experiencia nostálgica (el revelado tomaba su tiempo) a una de participación. Comentar una fotografía se ha vuelto una práctica social, la cual incluso genera motivos de convivencia entre los participantes al momento que se encuentran frente a frente. "Hey, me dio mucha risa el comment que le pusiste a la foto de X". Como si fuesen una experiencia común (y en cierta medida lo son), las interacciones sociales derivadas de la imagen digital nos plantean nuevas maneras de relacionarnos con nuestros semejantes. Dicho de otra forma, imágenes que antes buscaban transportarnos a una realidad que se había esfumado, ahora generan una y otra vez nuevas experiencias, dependiendo de la cantidad de comentarios y respuestas con más imágenes que se presenten.*

Además, en cierta medida nos encontramos desnudos ante el poder de quien posee y publica las imágenes. Antes, una mala fotografía podía ser fácilmente destruida, junto con su negativo. Ahora, si no se elimina casi inmediatamente después de ser tomada, se corre el riesgo de ser "taggeado" en situaciones incómodas, las cuales pueden ser o no verdaderas. Así, la imagen como representación triunfa sobre la realidad y plantea un discurso que, con el comment adecuado, puede tergiversar por completo momentos y sentidos.

*Aquí podría argumentarse que toda fotografía puede tener varias lecturas. Como hablamos de imágenes donde el valor estético es casi nulo, privilegiándose el "valor sentimental", es difícil que se le den varias interpretaciones al álbum "Vacaciones en Mazatlán", salvo, tal vez, una lectura sociológica.

9 comentarios:

  1. Te refiere a ser taggeado con 2 botellas de huizache? :)

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  2. Dos comentarios que no necesariamente se relacionan entre sí:

    1. Este post me gustó.
    2. Se nota la influencia de Moyssén.

    M.A.

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  3. 1. Gracias.
    2. Hay cosas que no pueden negarse.

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  4. Primero que nada, qué triste es que usemos la palabra "taggear" en lugar de "etiquetar".
    Segundo, es una entrada tan cierta en tantos niveles.
    Tercero, lo irónico es que en estos momentos estoy subiendo las fotos de la fiesta de Lucho a Facebook, sí hay fotos con "situaciones incómodas", sí te voy a "taggear" y definitivamente comentarás =).

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  5. El uso de la palabra "taggear" confirma, primero, lo global del fenómeno (¿o más bien occidental/americano?), segundo, la fuerza que éste tiene y la manera en que se manifiesta en nuestras prácticas.

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  6. Deja tu lo global del fenomeno y demas, sino la comodidad de crear neologismos y el acuerdo social de entender y no cuestionar el uso de la palabra taggear, que hace que hasta suene 'chistoso' el decir "etiquetar". Igual que Postear, dejarte un comment, o escribirte en tu Wall.

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  7. MUY buena reflexión! Me encantó, aunque me hace sentir incómoda porque se que formo parte de este fenómeno :S

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  8. Muy de acuerdo con las observaciones de Lucho.

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