Este espacio busca (entre muchas otras cosas) propiciar la reflexión y la difusión Cultural/cultural. Más allá de plasmar pensamientos de manera unilateral, de ser un mero altavoz para el autor, este blog plantea la necesidad de una crítica bilateral, de inter-acción; un diálogo en el que siempre hay algo más que decir.
lunes, 31 de enero de 2011
Regálame esta noche
Para continuar con las reflexiones sobre el bolero y la música romántica en general, tenemos los intentos para retener al ser amado. Existe una constante necesidad de objetivar y apropiarse del Otro amado. Esto se explica, en gran medida, por la incertidumbre que genera el amor romántico. Ahora eres mía, pero mañana sólo Dios sabe, por eso "regálame esta noche/retrásame la muerte". Detectamos, de nuevo, una relación con la muerte. Si no estoy a tu lado, la muerte es todo lo que queda (el romanticismo explota en este tipo de relaciones); podría decirse que es la única certeza que se tiene ante un mañana y un amor poco esperanzador.
sábado, 29 de enero de 2011
viernes, 28 de enero de 2011
jueves, 27 de enero de 2011
Historia de un Amor
Los vínculos amorosos que se forjan dentro de la música del bolero van más allá de tiempo, espacio y voluntad. Puede que el tiempo nos supere, la distancia nos rebase o tu voluntad, en la superficie, me rechace, pero tú seguirás siendo mía. El amor trasciende a los seres amados. Es un ente que vive pero que también da y quita la vida “Hay que vida tan obscura/sin tu amor yo moriré"
(Historia de un Amor, interpretada por Diego "El Cigala", del disco Dos Lágrimas)
miércoles, 26 de enero de 2011
martes, 25 de enero de 2011
Hagamos un trato-Mario Benedetti
Compañera,
usted sabe
que puede contar conmigo,
no hasta dos o hasta diez
sino contar conmigo.
Si alguna vez
advierte
que la miro a los ojos,
y una veta de amor
reconoce en los míos,
no alerte sus fusiles
ni piense que deliro;
a pesar de la veta,
o tal vez porque existe,
usted puede contar
conmigo.
Si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo,
no piense que es flojera
igual puede contar conmigo.
Pero hagamos un trato:
yo quisiera contar con usted,
es tan lindo
saber que usted existe,
uno se siente vivo;
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos,
aunque sea hasta cinco.
No ya para que acuda
presurosa en mi auxilio,
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.
usted sabe
que puede contar conmigo,
no hasta dos o hasta diez
sino contar conmigo.
Si alguna vez
advierte
que la miro a los ojos,
y una veta de amor
reconoce en los míos,
no alerte sus fusiles
ni piense que deliro;
a pesar de la veta,
o tal vez porque existe,
usted puede contar
conmigo.
Si otras veces
me encuentra
huraño sin motivo,
no piense que es flojera
igual puede contar conmigo.
Pero hagamos un trato:
yo quisiera contar con usted,
es tan lindo
saber que usted existe,
uno se siente vivo;
y cuando digo esto
quiero decir contar
aunque sea hasta dos,
aunque sea hasta cinco.
No ya para que acuda
presurosa en mi auxilio,
sino para saber
a ciencia cierta
que usted sabe que puede
contar conmigo.
lunes, 24 de enero de 2011
Moda en medio de la guerra
Para aquel que dude del poder la imagen y su difusión mediática en la sociedad contemporánea, Milenio presenta una nota referente a la denominada "narcomoda", la cual se basa en el uso de playeras tipo polo de la marca Ralph Lauren, similares a las que portaban Edgar Valdés "La Barbie" y Jorge Balderas "El JJ" al momento de su captura.
Dos aspectos hay que destacar en esta curiosa nota. Primero, el reportaje tiene lugar en un tianguis, en el cual se venden las susodichas playeras de imitación, con precios alrededor de los 600 pesos (mientras que una pieza original tiende a costar más del triple). Esto nos habla del segmento del mercado al que van dirigidas –supongo que es más difícil que las clases altas se vinculen con este tipo de productos, tanto por la piratería como por la situación actual. Segundo, la influencia de los medios de comunicación que, sin querer, parecen estar dictaminando una nueva tendencia que se identifica con el enemigo oficial de esta cruenta guerra.
Para la nota completa y el video: http://www.milenio.com/node/628639
domingo, 23 de enero de 2011
miércoles, 19 de enero de 2011
lunes, 10 de enero de 2011
Chido, chido valedor.
domingo, 9 de enero de 2011
¡Notable! ¡Sobresaliente!
Ayer hablábamos de cómo el fútbol puede ser visto por el espectador como un escape o distracción de la realidad. Al trasladar el centro de la acción del espectador al futbolista, tenemos otra variante de las posibilidades o los alcances del fútbol: el balón como llave para acceder a un futuro que se muestra poco prometedor.
Acorde a Monsivásis en Aires de familia, el fútbol llega a ser "la oportunidad única de encumbrarse y Ser Alguien". Este Ser Alguien se materializa en las estrellas (al estilo de Hollywood), en los grandes héroes, los romperredes que "representan los modelos perfectos del ascenso, de la maestría que no requiere de riqueza previa, del abrirse paso como si todo fuese una cancha". Historias como las de Maradona o Cuauhtémoc Blanco (sin afán de comparar), quienes se abren camino desde las condiciones más paupérrimas hasta la cúspide de los anhelos populares, poseen un denominador común: un verdadero héroe del fútbol, además de talento, necesita identificarse con el Pueblo, con esa masa que sigue día a día sus proezas y canta a todo pulmón sus himnos. De otra forma, serás un crack, pero jamás el ídolo de multitudes.
Y es que el Pueblo ve en ellos a los que "si la hicieron", que le "pegaron a la grande"; hombres para los que el juego, más allá de una muy redituable profesión, sigue siendo la entrañable cascarita. Para aquellos que presenciamos el juego, los ídolos son quienes, como dicen los cronistas deportivos, aprovecharon la única que tuvieron.
sábado, 8 de enero de 2011
¿Dónde quedó la bolita?

Este fin de semana inició el Torneo Clausura 2011 del Fútbol Mexicano. Para muchos, el fútbol es un estilo de vida, por lo que esta noticia paliará un poco los sinsabores que deja una semana de arduo trabajo, acompañado de alguna bebida refrescante.
Banalizado por muchos, el fútbol es criticado por ser un escape a la cotidianidad y a la frustración generada por n número de factores: el trabajo, la suegra, los padres, los hijos, el gobierno, etc. Y peor es cuando juega la Selección Nacional, donde sus críticos aseguran que dichos partidos son sólo una distracción para la lamentable realidad social que vive nuestro país. En eso hay que estar de acuerdo: uno de los principales objetivos de un deporte es, precisamente, distraernos.
Es aquí donde no se debe perder el enfoque. El fútbol, antes que nada, es un deporte. Pero, como muchas cosas, no es sólo eso. No por nada está dentro de la triada de temas prohibidos en cualquier reunión, cuya aproximación sólo generará diatriba y callejones sin salida (los otros dos suelen ser, en el entorno de una "pacífica reunión", la política y la religión). Este deporte desborda pasiones, nobles y violentas. Además, conglomera a uno de los mercados más poderosos y viciados de nuestro país, muy de la mano con el de los medios de comunicación.
Que el fútbol es una tontería, un espectáculo del pueblo, puede ser, pero quisiera que aquellos que afirman lo anterior sintieran la emoción que siente aquel que mete el gol decisivo en una final o levanta en su mano la Copa del Mundo. Es una tontería de la cual yo quisiera ser partícipe. Ídolos efímeros sin duda; es parte de su naturaleza, efímeros como lo son el gol y el triunfo, perfectos para nuestra sociedad del espectáculo -aunque en estos tiempos de la reproducibilidad de la imagen y el video, el rey Pelé y sus hazañas viven en nuestros hogares y nuestra imaginación por muchos años.
Otro punto en el que habría que hacer hincapié es esa supuesta relación entre ser mexicano y ser futbolero. En alguna ocasión, Javier Alarcón afirmaba en un programa de televisión (junto a Jose Ramón Fernández y Carlos Monsiváis) que la Selección Nacional es "nuestra Gran Madre". No la Virgen de Guadalupe, no la Historia, no la Patria, no los Aliens. La Selección Nacional. Declaraciones como ésta son evidencias de un fanatismo estúpido que pierde por completo la nobleza de un deporte y de sus aficionados. También es muestra del tristísimo periodismo deportivo que existe en nuestro país, tan sesgado y carente de un análisis profundo.
A quienes disfrutan del espectáculo, con todo lo que implica, queda la frase de Pedro Antonio Flores: ¡Hágala! Para quienes no, una paráfrasis de Groucho Marx: "encuentro el futbol muy educativo, cada vez que alguien se pone a verlo, me voy a algún lado a leer un libro".
Imagen: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiWtjPcCMrmJPjCrwjva6bWrkXRTKPztjmwReCs-bG8QybH35Bd-2KEnV6B8kbCNmL4HrA6pDCS_0M01nCoSLHU_BDDfwRn9ZFmlvDEaua79wjrDUs6RMj17wEhMdjggg8fPd4HmwmnWxY/s400/sancuaunacoveladora.jpg
jueves, 6 de enero de 2011
XY: el hombre, hoy.
Próxima a finalizar su segunda temporada, XY se posiciona como una de las mejores series televisivas producidas en nuestro país (si no es que la mejor). Cabría aquí un juicio clásico pero que debiera ponernos a reflexionar sobre la producción cultural en nuestro país: XY está a la altura de las series de televisión estadounidenses. Dicha afirmación tiene que ser tratada con mucho cuidado. Por una parte, es innegable la influencia que se tiene de los Estados Unidos sobre los contenidos culturales a lo largo del globo; ahondar en ello sería un desperdicio de tiempo y espacio. Además, para una producción incipiente como la de nuestro país (específicamente en el rubro de las series de televisión), medirnos ante el extranjero, ante el vecino del norte, es, muchas veces, nuestra única opción.
Aclarado lo anterior, y con un punto que podría parecer un tanto obvio, no es necesaria una defensa de la producción nacional ante el "invasor" extranjero, sino un apoyo que no sea producto de la lástima, como alguna vez lo señaló Diego Luna en un raro momento de brillantez para el caso del cine. Series como XY no piden nada a cualquier otro contenido extranjero, pero eso no es suficiente. Primero deben de ser tratadas al nivel de cualquier otra serie. Olvidarnos de esa categoría de "Serie mexicana", como si fuese parte de una taxonomía de videocentro, al lado de las "series de acción" y "series de comedia". Además, necesitan ser consumidas. El mercado cultural, como todos, es un campo de juego (o de batalla) y si los televidentes no apoyan este tipo de contenidos mediante sus dos únicas herramientas, el consumo y la difusión, el proyecto está condenado. Y nadie necesita más temporadas de la Academia u horas extras de Ventaneando.
Los contenidos de la serie se encuentran disponibles en YouTube en su segunda temporada. La primera temporada se encuentra a la venta en DVD.
Imagen: http://www.eluniversal.com.mx/img/2010/10/Esp/04xy90cc.jpg
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