Este espacio busca (entre muchas otras cosas) propiciar la reflexión y la difusión Cultural/cultural. Más allá de plasmar pensamientos de manera unilateral, de ser un mero altavoz para el autor, este blog plantea la necesidad de una crítica bilateral, de inter-acción; un diálogo en el que siempre hay algo más que decir.

sábado, 8 de enero de 2011

¿Dónde quedó la bolita?


Este fin de semana inició el Torneo Clausura 2011 del Fútbol Mexicano. Para muchos, el fútbol es un estilo de vida, por lo que esta noticia paliará un poco los sinsabores que deja una semana de arduo trabajo, acompañado de alguna bebida refrescante.

Banalizado por muchos, el fútbol es criticado por ser un escape a la cotidianidad y a la frustración generada por n número de factores: el trabajo, la suegra, los padres, los hijos, el gobierno, etc. Y peor es cuando juega la Selección Nacional, donde sus críticos aseguran que dichos partidos son sólo una distracción para la lamentable realidad social que vive nuestro país. En eso hay que estar de acuerdo: uno de los principales objetivos de un deporte es, precisamente, distraernos.

Es aquí donde no se debe perder el enfoque. El fútbol, antes que nada, es un deporte. Pero, como muchas cosas, no es sólo eso. No por nada está dentro de la triada de temas prohibidos en cualquier reunión, cuya aproximación sólo generará diatriba y callejones sin salida (los otros dos suelen ser, en el entorno de una "pacífica reunión", la política y la religión). Este deporte desborda pasiones, nobles y violentas. Además, conglomera a uno de los mercados más poderosos y viciados de nuestro país, muy de la mano con el de los medios de comunicación.

Que el fútbol es una tontería, un espectáculo del pueblo, puede ser, pero quisiera que aquellos que afirman lo anterior sintieran la emoción que siente aquel que mete el gol decisivo en una final o levanta en su mano la Copa del Mundo. Es una tontería de la cual yo quisiera ser partícipe. Ídolos efímeros sin duda; es parte de su naturaleza, efímeros como lo son el gol y el triunfo, perfectos para nuestra sociedad del espectáculo -aunque en estos tiempos de la reproducibilidad de la imagen y el video, el rey Pelé y sus hazañas viven en nuestros hogares y nuestra imaginación por muchos años.

Otro punto en el que habría que hacer hincapié es esa supuesta relación entre ser mexicano y ser futbolero. En alguna ocasión, Javier Alarcón afirmaba en un programa de televisión (junto a Jose Ramón Fernández y Carlos Monsiváis) que la Selección Nacional es "nuestra Gran Madre". No la Virgen de Guadalupe, no la Historia, no la Patria, no los Aliens. La Selección Nacional. Declaraciones como ésta son evidencias de un fanatismo estúpido que pierde por completo la nobleza de un deporte y de sus aficionados. También es muestra del tristísimo periodismo deportivo que existe en nuestro país, tan sesgado y carente de un análisis profundo.

A quienes disfrutan del espectáculo, con todo lo que implica, queda la frase de Pedro Antonio Flores: ¡Hágala! Para quienes no, una paráfrasis de Groucho Marx: "encuentro el futbol muy educativo, cada vez que alguien se pone a verlo, me voy a algún lado a leer un libro".

Imagen: https://blogger.googleusercontent.com/img/b/R29vZ2xl/AVvXsEiWtjPcCMrmJPjCrwjva6bWrkXRTKPztjmwReCs-bG8QybH35Bd-2KEnV6B8kbCNmL4HrA6pDCS_0M01nCoSLHU_BDDfwRn9ZFmlvDEaua79wjrDUs6RMj17wEhMdjggg8fPd4HmwmnWxY/s400/sancuaunacoveladora.jpg

1 comentario:

  1. El futbol es mágico. Pero el que vivimos en México es desastroso. Plagado de fanatismo, irracionalidad y sobre todo dominado por las esferas del poder. De unas décadas para acá el futbol se ha visto inmiscuido en dineros de por medio, contratos millonarios, campeonatos sospechosos, partidos comprados etc.
    El futbol ya no es lo que hace 20 años, las empresas han hecho de el un negocio majestuoso, y por lo tanto ha perdido calidad. Los jugadores ahora son estrellas casi como las de hollywood y pagamos fortunas inimaginables para asistir a un evento. En Monterrey ambos equipos principales están dominados por la empresa mas grande de la ciudad que es cervecería y es evidente el impacto que este tiene sobre el público al cual definen como " la mejor afición de la nación" para contribuir con la enajenación de la masa. " En las buenas, pero sobre todo en las malas" Obligándonos a pagar un boleto cuando el equipo está desempeñándose patéticamente, mientras cobran su sueldo mensual de un millón de pesos. Sin embrago el fútbol está ahí, y ya empezó. Esos fines de semana donde no estás solo si te encuentras con un buen partido y una cerveza. Se debe desarrollar el consumo crítico del fútbol, analizarlo, y no quedarnos en la pasión desmedida.

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