Este espacio busca (entre muchas otras cosas) propiciar la reflexión y la difusión Cultural/cultural. Más allá de plasmar pensamientos de manera unilateral, de ser un mero altavoz para el autor, este blog plantea la necesidad de una crítica bilateral, de inter-acción; un diálogo en el que siempre hay algo más que decir.

lunes, 11 de octubre de 2010

Sonear el blues hasta que duela




Una Betsy bastante mermada en sus capacidades vocales, pero siempre entregada a su público, fue la que se presentó el pasado domingo 10 de Octubre en la Explanada Santa Lucía, evento inscrito dentro del Festival Internacional Santa Lucía.


¿Qué hacer frente a una artista que se sabe limitada pero que, a pesar de la frustración generada por la impotencia, continúa su espectáculo como si nada ocurriese? Esa fue una de las interrogantes que me surgieron al disfrutar del concierto. Los músicos, como acostumbran quienes acompañan a la "hija del blues", cumplieron con creces, destacándose el cello y la armónica. Si bien es cierto que la excelente labor de los músicos auxiliaba a la disminuida cantante, también la evidenciaba, ponía un spot sobre su persona y su voz.
Llegó un momento en el que ella misma admitió frente a su público una realidad inexorable: poco a poco ha ido perdiendo la voz. Aunque el respaldo del público fue incondicional, la interpretación ofrecida por la cantante me hizo replantearme mis expectativas y mi aproximación al concierto que se me presentaba. Para ese punto de la noche me quedaba más que claro que no vería a una Betsy al tope de sus capacidades. Sin embargo, me encontraba ante una artista entregada, irreverente y sumamente apasionada (como deben ser aquellos que cantan el blues). Cada frase denotaba sufrimiento y pasión; casi podríamos decir que el blues se manifestaba no tanto en la canción misma o en su letra, sino la manera en que Betsy la interpretaba, a pesar de todo.
Buscando respuestas, encontré una especie de analogía (mutatis mutandis) entre la situación de Betsy y un fragmento de Rayuela: "A la nochecita, antes de constituirse en el empleo, los Traveler bajaban a tomar mate con don Crespo, y Oliveira caía también y escuchaban discos viejos en un aparato que andaba por milagro, que es como deben escucharse los discos viejos". Tal vez así es como debemos escuchar el blues, con pasión y sufrimiento.
(Para escuchar una probadita de lo que la artista ofreció el domingo: http://www.youtube.com/watch?v=jgccZmtctyU)

1 comentario:

  1. Muy bien, ojalá tú sí tengas la disciplina de mantener un blog actualizado. Yo he abierto y cerrado sin haberlo logrado.

    M.

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